Ochún en la Sierra de Cazorla

En mi Cuba la mezcla de razas y religiones es algo que sólo entendemos quienes somos de allá, o quienes tienen las entendederas bien abiertas. Creer en Dios, Cristo o practicar alguna otra fe, aleja a los cubanos de nuestras raíces africanas. Así decía uno de los cubanos más universales Nicolás Guillén, en su SON 16:
Yoruba soy,
lloro en yoruba lucumí. 
Como soy un yoruba de Cuba,
quiero que hasta Cuba suba mi llanto yoruba; 
que suba el alegre llanto yoruba 
que sale de mí.
Cuando uno sale de la isla, se acuerda de cuánto nos hace cubanos y cumple con tradiciones hasta entonces desconocidas por muchos. Aquello de “uno es creyente cuando la soga aprieta”, es una realidad y no sólo en cuestiones de viajes, si no en la salud, las pruebas y el amor. A más de uno lo han “amarrado” con un ritual de la santería afrocubana, que no es magia negra como algunos creen y temen, aunque hay de todo. 
Allá cumplí con mi madre Ochún, sí los cubanos -quienes creemos- somos hijos de las deidades de la religión yoruba. Fui a su encuentro en el río de mi pueblo, Playa Baracoa, con las manos llenas para que me abriera los caminos. 
Adivinanza de la esperanza:
lo mío es tuyo
lo tuyo es mío; 
toda la sangre 
formando un río.

Una vez aquí en Sevilla, no pude volver a ir a un río, pues el Guadalquivir en esta zona parece más bien un acantilado. Así que esperé pacientemente a encontrar otro con más claridad y frescura como mi madre, Ochún, se merece.
En la Sierra de Cazorla está el nacimiento del río Guadalquivir, no había mejor oportunidad para honrar a mi Ochún que en el comienzo de todo este gran caudal. Pese al invierno crudo que congelaba algunas zonas, mis manos tocaron la pureza de las aguas andaluzas.

En esta tierra vivo desde 2010 y si a mí me han dado una acogida especial, con mi santa no podía ser menos. A los pies de los primeros brotes de Guadalquivir, más de un año después de llegar a España, mi collar de Ochún sentía la candidez de los andaluces.

Estamos juntos desde muy lejos, 
jóvenes, viejos, negros y blancos, 
todo mezclado; 
uno mandando y otro mandado, 
todo mezclado…

Espero algún día ir al Santuario del Cobre en Santiago de Cuba, donde reina la Virgen de la Caridad del Cobre, para muchos Ochún y es que en mi país cada santo católico tiene su equivalente en la religión yoruba, pero eso es para otro día, nos vemos.

Si quieren conocer más de Ochún y la religión afrocubana, pueden ver en Cubadebate la sección NosOtros por Rosa María de Lahaye Guerra

Vean esta entrevista Ochún regala amor y alegría a todos los cubanos, pero con cordura en Cubadebate

nacimiento del Guadalquivir

nacimiento del Guadalquivir

nacimiento del Guadalquivir

nacimiento del Guadalquivir

nacimiento del Guadalquivir

Tu opinión vale

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s