La metamorfosis de Cuba

Hace más de una semana volví de mi Cuba, después de dos años Desde el Viejo Mundo, necesitaba conectar con mis raíces, con mi gente y en especial con mi familia. Nunca pensé que estaría tanto tiempo sin ver a mi madre, pero los altos precios de los pasajes, la regularización de mi situación migratoria en España y por supuesto en Cuba, impidieron que viajara a los 11 meses como tenía previsto en un primer momento.
La conversación, Vittorio Perrotta
Casi un mes estuve en mi casa, junto a los míos, disfrutando de mi barrio, mi familia, aquellas tertulias con los vecinos que se acercaban preguntando cómo me ha ido, qué es de mi vida, hay tanta crisis en España y una y otra vez contaba mis días del lado de acá, en el Viejo Mundo, y entonces caía en que en Sevilla me la paso hablando de Cuba y estaba en Cuba hablando de España.
No esperaba llegar a Cuba y encontrarme un cambio radical, pero francamente ha cambiado menos de lo que imaginaba. Entre las nuevas modificaciones de la política cubana, los ya efectivos cambios migratorios y todas las demás medidas para flexibilizar el control estatal, sin dudas mi caimán verde tendría que estar mucho más movido que antes. 
Y sí ha cambiado algo en dos años, pero ¿quién cambia años de “hacer medias en las esquinas”, esperar a que las cosas caigan del cielo o robar en los centros de trabajo por un negocio en cualquier esquina? La Habana estaba llena de las populares “paladares” algunas rozando la categoría de restaurantes, me aseguran algunos que sí se atrevieron con esos nuevos negocios. Por doquier te vendían desde discos compactos, ropa, artículos del hogar y cualquier otra cosa.  
Hasta en mi propia casa mis padres tienen un negocio particular de útiles del hogar y en la esquina una cafetería que ahora rentan a unos vecinos que venden helados gracias a una máquina alquilada. Justo al lado abrieron una pizzería que próximamente venderá también el gustado spaguettis y al frente hay una hamburguesería. Todo eso en menos de unos 40 metros a la redonda de mi casa. 
Las cosas han cambiado de a poquito, y voy matizando según me acuerdo de estos días y comprendo que el cambio de un día para el otro es imposible. El pueblo cubano no tiene cultura de llevar adelante negocios con todo lo que conlleva: pagos de impuestos, abastecimiento continuo de productos, calidad por encima de cantidad. No por tener más ofertas en el menú, los clientes visitarán más el local. En mi Playa Baracoa una hamburguesería -no la del frente de mi casa- no tiene nada que envidiarle al McDonald´s y miren que soy fan número uno de la comida chatarra.
En la calle la gente sigue igual que siempre con la risa de quijá a quijá, pese a todo, viendo como los vecinos sacan un negocio nuevo, interesados en el precio de las cosas y sacando cuentas o simplemente inventando qué vender para llegar al precio de lo que quieren. “En Cuba hay de todo” me repetían algunos amigos, pero… “sí, no hay dinero”, asentían luego como quien espera que cambie pronto. Hay cosas sin cambios.
Como tampoco cambiaron para mi satisfacción la alegría con la que la gente enfrenta cada día, las ocurrencias de los cubanos que no tienen parangón: cuando le pregunté a unos amigos qué hacían su respuesta fue “haciendo medias”, imaginé que trabajaban en una fábrica o vendiéndolas en las calles. No fue hasta unos días después que caí en que no hacían nada, de ahí “haciendo medias”. Al parecer mi entendimiento del cubaneo sí ha cambiado en estos dos años.
Mi Cuba va a su ritmo asumiendo nuevos cambios y concepciones económicas que no estaban ligados a la vida de los cubanos y cubanas. Hoy tienen la oportunidad, quienes viven en Cuba y ojalá pronto quienes estamos en el extranjero, de tomar las riendas de la nueva realidad para mejorar la vida de todos y no sólo de quienes más han tenido. 
Cuando los cambios también sean a nivel mental, mi caimán verde avanzará más rápido, de eso no tengo dudas. 
Anuncios

Tu opinión vale

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s