Top 7 animales en mi Instagram 2012

No soy Noé, que fue reuniendo una hembra y un macho de cada uno de los seres vivos en la tierra para salvarlos en su arca. Aunque si lo pensamos las fotos son una especie de arca del recuerdo que inmortaliza los momentos y todo aquello que nos gusta en la vida.
Con Instagram el arca fotográfica está desbordada y uno se encuentra cada perla digna de ahogarse en el diluvio universal. Los signos de que el mundo llegan a su fin están por todas partes O_o y queda poco según algunos. Yo espero que no, aún hay mucho que hacer e instantes para congelar.

Por desgracia cuando tenía al perro de mi vida -sí mientras algunos tienen el hombre o la mujer de su vida, yo tuve al perro de mi vida- no existía Instagram, no obstante espero mi madre guarde alguna foto de mi Bruno para poder compartirlo y tenerlo al fin en este mundillo digital que me he construido.

Bruno era negro con una linea blanca en el cuello que le llegaba hasta parte de la boca, sus dientes siempre estaban afuera porque, según historias antiguas de mi madre, le cayó agua caliente y desde entonces no podía ocultar los colmillos. Llegar a la casa, era cogerle miedo al perro que no ocultaba los dientes, el pobre era muy bueno y no tenía manera de hacer otra cosa.

Con sus dientes al aire, la cola mocha, tamaño escaso y raza difusa, hablando en plata cubana “sato”, aún no sé cómo se le dice por estos lares, espera… mestizo, Bruno defendía el patio de la casa como nadie, ni gatos, ni otros perros, ni personas desconocidas, aquel se le imponía a cualquiera. Aunque después llegaba mi padre con caramelos y el perro se ponía a saltar como si fuera un niño chico. ¡Ni una carie y comía caramelos como el que más!

Ese fue mi perro: Bruno y después de él, tuvo muchos, pero siempre pasaba algo distinto, entonces desistí y adopté a una gata, que no es mi gata. Mi gata es la hija de esa gata que empecé un día a echarle comida en el tiempo y se creía que la casa era suya.

Siempre he oído “pares más que un curiel“, pero desde que en mi vida entraron las gatas no hay animal que les gane, eran tres, cuatro y hasta cinco partos al año. Poquitos eso sí, pero deberían los gatos plantearse el control de la natalidad. En uno de los partos de la gata que le echaba comida, nació mi gata.

Mi gata no tiene nombre, desde el principio evité encariñarme con ella porque gracias a su madre aprendí que te utilizan a su conveniencia, pero me fue imposible. La niña con su pelaje blanco y amarillo, sus ojos claros y las mañas de gato me “engatuzó”.

No hizo falta nombre, ella es ahora mismo la reina de mi casa en Cuba, por desgracia no me la he podido traer a España y allá sigue haciendo de las suyas cuando a mi mamá se le descuida un pollo en la cocina, reuniendo a todos los gatos del barrio en mi patio y pariendo casi tantas veces como su madre. Es muy hormonal la niña y tan recatada que parecía.

Esas han sido las mascotas de mi vida, de momento, por eso en mi Instagram comparto cuánto minino y perro veo, ah que se deje fotografiar que algunos huyen de las cámaras, ni que yo fuera paparazzis y ellos famosos, nos vemos.

Todas las fotos de animales de este 2012 en el álbum Animales made in Instagram

gato durmiendo
No es mi gata, pero es tan adorable, ni cuenta se dio

algunos animales posan confiados, alma de artista

gato cat
un gato bien camuflajeado

perro dog
yo quiero los ojos tan expresivos de los perros O_O

abejorro
algún día haré la historia del abejorro

aves
por poco no me doy cuenta y ahí estaba

perro dog
lo dicho a algunos les molestan las cámaras o móviles 
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