España sin Alba #globalchange

Quién me iba a decir a mí que años después de leer La Casa de Bernarda Alba, estaría en España, viviendo de primera mano mucho de lo que sucede hoy. Casi un siglo nos separa de la vida de Federico García Lorca y mucho ha cambiado en la península ibérica, ¿o no?


Ambientada en la España de la primera mitad del siglo XX, La Casa de Bernarda Alba retrata la decadencia en que se encontraba la sociedad española en plena Guerra Civil, centrando la historia en un grupo de mujeres encerradas bajo el despotismo de Bernarda Alba.

Hoy no hay quien encierre a ninguna mujer, de hecho las monjas de clausura vienen de otros continentes como  África, Asia o América. Las españolas están más sueltas que nunca, participando en todo y ganando espacio con su increíble talento para lo que antaño hacíamos los hombres. Tal es así, que la Real Academia Española no admite el genérico hombre, llegando al uso -a veces absurdo-, de la forma femenina y masculina.

Bernarda Alba era una mujer de convicciones tradicionalistas muy profundas, la proclamada manda más de la casa donde viven su madre, dos criadas y sus cinco hijas. Sin mucho que ver, se enamoran del  joven Pepe el Romano, móvil utilizado por García Lorca para desatar las fricciones y frustraciones interiores de dichos personajes, sobre todo, la falta de un niño en sus vidas.

Debido a la crisis, las familias españolas se están uniendo en casas con menos espacios, pero de ahí a tener alguien mandando en la vida de otro, va un gran trecho. Hoy la familia es más necesaria que nunca, puede sonar a hipocresía o interés por la falta de dinero –cuando había de todo, muchos vivían solos y alejados de los demás-, pero quiero creer en ese núcleo fundamental de nuestras vidas, que nos identifica siempre. Hasta cuando engrosamos las listas del paro.

Si Federico García Lorca hubiera escrito esta obra ahora, se llamaría “La plaza de Bernarda Alba”. Una casa es muy chica para tanta gente y además se la pasan en la calle: hablando con los amigos, disfrutando de una cerveza en un bar, en el teatro, el cine con 3D, ¿qué diría Lorca del Internet? Creo que no escribiría y estaría viendo la tele o acaso ¿jugando en la Xbox? Tal vez cansado de todo eso.


No sería uno de los máximos representantes de la Generación del 27, pero estaría en las plazas españolas con los indignados del 15-M harto de no poder hacer nada, pese a sus estudios de idiomas, lengua y conocimientos de informática. 

Sería un crack inconforme con la sociedad que le tocó: donde los mercados mandan y el pueblo se calla y aprieta… eso mismo, que ya no queda de dónde recortar. Estaría en contra de los desahucios, twitteando sus ideas y listo para la marcha del próximo 15 de octubre en España y medio mundo por un #globalchange.

En 1936 Lorca criticó en su obra la opresión a que era expuesta la fuerza obrera por la burguesía. De origen humilde se ve muy identificado con la causa de los más pobres. En el siglo XXI el mensaje no cambiaría, tanto solo que los burgueses hoy son los mercados, a quienes hay que mantener contentos a cualquier coste y hablar bajito pese a la corrupción moral, económica y política de partidos y dueños de bancos, por solo mencionar algunos.

Entonces proyectaba la época convulsa en que se desarrolla, principalmente la corriente revolucionaria y progresista que nacía en los más oprimidos, lo cual logró admirablemente con la rebelde Adela. ¿@Adela15m estaría en Twitter? Estoy seguro.

Así mismo, Lorca no dejaría de hablar de los tres pilares fundamentales de la existencia humana: el amor, el destino y la muerte. Entre tanta crisis económica, social y hasta familiar, hay quienes nos aferramos a la vida como la única certeza de este mundo.

Hoy, ayer y mañana, La Casa de Bernarda Alba nos dirá cómo somos, por eso si aún no ha tenido la oportunidad de verla o leerla, lléguese a sus páginas o a un teatro para disfrutar de la magnificencia de esa España de Lorca.

Los dejo con un fragmento de una adaptación cubana de esta obra transmitida por Cubavisión Internacional, nos vemos. 


Anuncios

Tu opinión vale

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s