Por las calles de Madrid

Lo prometido es deuda, ya lo decía en el recuento de mi primer día en Madrid, “pronto nos veremos” y aquí estoy, o bueno estuve porque este viaje fue hace unos cuantos fines de semana, pero mis impresiones de Granada aún estaban latentes en el blog y cada cosa a su tiempo. Ahora nos vamos cámara en mano a recorrer la capital de España.
Solo fueron tres días en Madrid, poco tiempo y menos tacto para tirar más fotos, no saben cuánto lo lamento, pero al parecer cuando uno llega a las grandes ciudades, esas cosmopolitas que en una loza caben más gentes que hormigas, se nos pega la autosuficiencia propia de lo que la habitan y sacar la cámara nos da vergüenza… Sé que soy un tonto por eso, pero las estupideces se pegan.
Madrid es una ciudad maravillosa, que incita tanto a las estupideces, las creencias de los capitalinos, como a caminarla de arriba a abajo, aunque después de un buen rato los pies no den para más. Aunque camina el que quiere, o el que no la conoce, como yo, porque los madrileños se mueven en el metro de una punta a otra en menos de 5 minutos.
En sus calles, sus teatros, en las esquinas, donde quiera hay un artista y cientos de personas que se congregan a su alrededor para romper la monotonía, la aceleración de Madrid, qué créanme es sorprendente. Y como digo arte, también la gente se da su tiempo para comprar y consumir en las grandes tiendas o en el Rastro, ya estaremos hablando tranquilamente de ese famoso comercio madrileño.
Lo mismo te encuentras al hombre invisible, Mickey Mouse, mimos o artistas independientes, Madrid es un sitio donde caben todos, incluso los mariuscas rusas, no imaginan la sorpresa al ver un ruso de traje típico y todo con estas muñecas que son el recuerdo de una época en Cuba.
Otra sorpresa recorriendo las calles de Madrid, fue encontrar la Calle del Marques de Cubas, nada que ver con mi tierra, pero el solo hecho de ver Cuba le alegra a uno el día. Según la Wiki, Francisco de Cubas, el Marques de Cubas, fue un arquitecto y político español del siglo XIX, entre sus obras destaca la Catedral de Almudena.
Madrid fue intenso, un fin de semana para recordar, sobre todo por el musical Los Miserables, nunca había visto algo igual, el despliegue escenográfico, la voz de los artistas, el vestuario, todo era perfecto, y la historia, nunca he leído Víctor Hugo, pero después del musical espero leer la novela algún día.
Por las calles de Madrid estaremos unas cuantas semanas, viendo el sugerente Museo de Arte Contemporáneo Reina Sofía, las calles de venta callejera conocida como el Rastro, no compré nada, pero estuve tentado… y algo más de la capital española, hubiera querido más, pero ya habrá tiempo para volver a Madrid.
Anuncios

4 Comments

  1. Saludos Julio, la comida madrileña me gustó mucho, aunque todavía el concepto de tapas españolas le choca a mi manera de comer cubana, pero la cocina mediterránea es genial, fui a una especie de mercadillo con cristales, no sabría decirte el nombre, sé que el ambiente era bien grato… un abrazo y gracias por el comentario, aún tengo más de Madrid, espero verte

Tu opinión vale

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s