Antes del Túnel de Línea y 5ta avenida

Esta galería la tengo en el blog desde hace mucho tiempo, pero al estar como una página no era muy visible, hoy quiero rescatar estas fotos para que vean cuánto de bello se conserva en mi Cuba. Para amenizar la galería y disfrutar de una buena tinta, la acompaño con fragmentos de Ciro Bianchi, uno de los mejores periodistas de mi país, quien tiene una columna fija en el Juventud Rebelde. Cada domingo invita a los cubanos a una Lectura de nuestra historia. Y no solo a los del patio, todo el que quiera conocer de la isla tiene en Ciro a un historiador por naturaleza, que conoce cada detalle de los sucesos que han hecho historia y los que no.

“Hoy resulta fácil, cómodo y rápido el cruce del río Almendares, bien por los puentes o los túneles que lo atraviesan; no siempre fue así… El rápido deterioro de la zona céntrica de la capital de la Isla hace que la aristocracia y la alta burguesía emigren hacia el Vedado, ejemplo de urbanización coherente con un ordenamiento vial garantizado. A lo largo de las primeras décadas del siglo, y sobre todo durante las llamadas vacas gordas, los magnates del azúcar, algunos de ellos enriquecidos de la noche a la mañana, erigen mansiones fabulosas. Sin embargo, no se logra plenamente el propósito de conservar una estricta segregación social y arquitectónica en esa barriada, donde el palacete coexistirá con la precaria vivienda de madera y la residencia de lujo deberá alternar con la casa de vecindad”, refiere en uno de sus trabajos publicados, Cruzar el Almendares.

“Buscan entonces los más ricos nuevas zonas de expansión, quieren moverse hacia territorios no contaminados por los que no consideran sus iguales, aunque para conseguirlo se imponga vencer los obstáculos naturales que frenan el crecimiento de la ciudad. Dos grandes grupos de presión se forman entonces… Ambos grupos reclaman al Estado la infraestructura que permita salvar los inconvenientes y garantice un acceso rápido y cómodo a sus respectivas áreas de interés”.

“Los de La Habana del Este debieron esperar décadas para la construcción del túnel de la bahía. El otro grupo consiguió pronto sus objetivos y con la construcción de los puentes de 23 y de Pote -este que vemos en las fotos- desaparecieron los inconvenientes que frenaban el auge de los repartos Miramar, Country Club, Kohly y Alturas de Almendares, pese al ruido que metió en el sistema la urbanización de la Playa de Marianao”, refiere este periodista.

“No sería hasta febrero de 1921 cuando se inauguró el puente de Pote, que enlazó la calle Calzada, en el Vedado, con la Quinta Avenida de Miramar. Un puente de acero, de luz central basculante por mitades y de solo dos sendas, una en cada dirección. Pote, al construirlo, pensó en cobrar el peaje. Pero el Gobierno le confiscó el puente. Poco lo hubiera disfrutado, ya que se suicidó un mes después de su apertura.”

“En su momento resultó perfecto para el tránsito vehicular. Con el tiempo se haría inoperante. El desarrollo urbanístico del oeste, la ampliación del Malecón hasta la desembocadura del Almendares y el tiempo que debían esperar los vehículos cada vez que el puente se abría para dejar pasar una embarcación por el río, aconsejaron la modificación de esa vía o la construcción de un túnel.”

“No se pierda de vista que si en 1916, esto es cinco años antes de la construcción del puente de Pote, rodaban por La Habana 1 300 automóviles particulares y 1 900 autos de alquiler, en 1958 la Isla era el sexto país del mundo en el promedio de automóviles por habitante, superada solo por Estados Unidos, Canadá, Gran Bretaña, Venezuela y Alemania Occidental, en ese orden.”

“Dos posibilidades quedaron abiertas para el túnel. Podía enlazar el final del Malecón con las calles 1ra. y 3ra., en La Puntilla, o construirse en el mismo sitio del puente, uniendo la prolongación del Malecón a la calle Calzada y ambas a la Quinta Avenida. De aceptarse la primera variante, el túnel sería más largo y costoso. Fue por eso que se tomó la determinación de demoler el puente de Pote y construirlo en su lugar. Ya para entonces, a unos 200 metros aguas arriba, se había construido el túnel de la calle Línea, en sustitución del viejo puente de los tranvías, que se trasladó a la altura de la calle 11.”

“Demoler (el puente de Pote) fue una obra de envergadura, pues si retirar su estructura y los contrapesos de 50 toneladas no demoró más de 25 días, extraer los pilotes de hormigón de hasta 18 metros en que se asentaba tardó seis meses. Lo que siguió ya lo supondrá el lector. Se impuso abrir una zanja en el fondo del río para que descansaran los dos cajones del túnel y se dragó desde ese sitio hasta la desembocadura para permitir el paso de las grúas flotantes, los remolcadores y los cajones. Porque los cajones de 100 metros de largo, 20 de ancho y seis de alto, que se construyeron en la bahía de La Habana, se llevaron hacia su destino mediante flotación y arrastrados por siete remolcadores.”

“Cada uno de estos era un «barco» de 11 000 toneladas de peso. Se cerraron sus extremos con tabiques de hormigón armado y se les dotó, dicen los reportes de prensa, de torres de mando y control, defensas de madera para evitar posibles daños, teléfonos internos y radio para la comunicación con tierra. Tenía cada uno en el techo una abertura de 40 centímetros de alto, y ese era el punto débil del traslado, pues por esos orificios podía entrar el agua en caso de oleaje. Por eso el movimiento solo podía ejecutarse con mar tranquila. El traslado del primer cajón demoró cinco horas. El segundo demoró diez, debido al tiempo que hubo que esperar, ya frente al río, por el cambio de marea.”

“La colocación y el asiento de los cajones fue un éxito total. Una vez que se retiraron los tabiques se pudo comprobar que era exacta la coincidencia de los dos cajones entre sí y con los embudos. Cada embudo o entrada tiene 71 metros de largo y un piso de hormigón de tres metros de ancho que contrarresta la presión del río. Se procedió entonces a la impermeabilización. Tocó después el recubrimiento de las paredes con lozas de un azul que recorre una gama del oscuro al claro en los embudos, y blanco crema mate en los cajones a fin de compensar la disminución de la luz solar a medida que un vehículo se adentra en el túnel y hacer lo más suave posible la transición entre la luz fuerte del día y el alumbrado interior.”

“Dispone de dos sendas en ambos sentidos y una acera para peatones. La empresa francesa Grands Travaux de Marsella, la misma que acometió el proyecto y la ejecución del túnel de la bahía, tuvo a su cargo la demolición del puente de Pote y la construcción del túnel de Calzada. Todo demoró 16 meses en total, para quedar inaugurado en 1959.”

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6 Comments

  1. papa que bueno esta lo del slide sigue asi, a cada rato entro a robarte cosas, ya te cogi lo del blog se alimenta de comentarios y ahora lo de las fotos que esta buenisimo. me volvi a abrir el blog mio…

  2. albertocariño
    interesante el trabajo. !qué raro ver esa zona sin las casas y las edificaciones de este tiempo!
    una vez más, gracias por compartir esas fotos tan buenas.
    un enorme besote desde MI y TU Cuba

  3. !perdido! me gustan tus cosas, y aunque no das señales de vida, te guardo un espacio de mi tiempo para leerte. ojala podamos volver a recorrer 23 juntos. besos.

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