Cuba: las discrepancias crean mejores soluciones

Hoy quisiera culminar con las palabras de Raúl Castro en la clausura del cónclave de la UJC. Certero y cargado de futuro fue el mensaje que dirigió el presidente cubano a los jóvenes de esta isla, absolutos dueños de la realidad en Cuba y en manos de quienes está la tarea de continuar con un legado de 50 años, siempre conscientes de hacer de este un proyecto social con todos y para el bien de todos.
Ha sido gratificante escuchar a muchos jóvenes dedicados a la producción explicar con orgullo y palabras sencillas la labor que realizan, sin apenas mencionar dificultades materiales y trabas burocráticas que los afectan.
No debemos permitir que, una vez más, los documentos aprobados se conviertan en letra muerta y se engaveten a modo de memorias. Deben constituir la guía para la acción cotidiana a nivel del Buró Nacional y de cada militante. Lo fundamental ya ha sido acordado por ustedes, ahora lo que resta es trabajar.
Algunos son muy críticos al referirse a la juventud de hoy y se olvidan que ellos también un día fueron jóvenes. Sería iluso pretender que los pinos nuevos sean iguales a los de épocas pasadas, un sabio proverbio reza: los hombres se parecen más a su tiempo que a sus padres.
Hoy más que nunca se requieren cuadros capaces de llevar a cabo una labor ideológica efectiva, que no puede ser diálogo de sordos ni repetición mecánica de consignas; dirigentes que razonen con argumentos sólidos, sin creerse dueños absolutos de la verdad; que sepan escuchar, aunque no agrade lo que algunos digan; que valoren con mente abierta los criterios de los demás, lo que no excluye rebatir con fundamentos y energía aquellos que resulten inaceptables.
Fomentar la discusión franca y no ver en la discrepancia un problema, sino la fuente de las mejores soluciones. La unanimidad absoluta generalmente es ficticia y por tanto dañina. La contradicción, cuando no es antagónica como es nuestro caso, es motor del desarrollo. Debemos suprimir, con toda intencionalidad, cuanto alimente la simulación y el oportunismo. Aprender a colegiar las opiniones, estimular la unidad y fortalecer la dirección colectiva, son rasgos que deben caracterizar a los futuros dirigentes de la Revolución.
Hace 48 años, un día como hoy, nació la Unión de Jóvenes Comunistas. Aquel histórico 4 de abril de 1962 Fidel afirmó:
“Creer en los jóvenes es ver en ellos además de entusiasmo, capacidad; además de energía, responsabilidad; además de juventud, pureza, heroísmo, carácter, voluntad, amor a la patria ¡fe en la patria!, ¡amor a la Revolución, fe en la Revolución, confianza en sí mismos!, convicción profunda de que la juventud puede, de que la juventud es capaz, convicción profunda de que sobre los hombros de la juventud se pueden depositar grandes tareas”, concluyó.
Así fue ayer, es hoy y seguirá siendo en el futuro.
“No habrá jamás soluciones fáciles, el rigor y la exigencia tendrán que prevalecer. Cuidémonos especialmente de aquellos que junto al agua sucia vierten los principios y los sueños de los pueblos.”, afirma hoy el líder de la Revolución cubana, Fidel Castro, en sus reflexiones bajo el título El IX Congreso de la Unión de Jóvenes Comunistas de Cuba, que publica el sitio web Cubadebate.

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