un cubano de por ahí

blog personal de Alberto Yoan

Air Force One en Cuba


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Cuba, Obama ¿y?

En mi país, muy dado a los refranes, hay uno que reza: “esto no lo arregla ni el médico chino”. Y al parecer luego de la “histórica visita de Barack Obama a Cuba, “la cosa sigue igual” al menos en lo que a las altas esferas del poder se refiere.

Las reflexiones del compañero Fidel -nunca pensé que publicaría algo al respecto en este blog, soy más del otro Castro, de Raúl-, El hermano Obama, fueron la guinda del pastel a un aluvión de análisis posteriores al discurso del primer presidente americano en ir a Cuba en casi 90 años.

Obama dispuesto a dialogar con los cubanos, a abrir puertas y construir puentes, o en palabras del Apóstol Nacional, José Martí, a cultivar “una rosa blanca”, habló para todos los cubanos en un discurso que dejó sin aplausos a más de uno de los presentes en algún que otro momento. El debate desde Cuba no se centra tanto en los derechos humanos, el tan ansiado Internet, o cualquier otro de los palos tocados por Obama en el Gran Teatro de La Habana; las respuestas han ido dirigidas a la osadía del otro Comandante, este de las barras y las estrellas, de pedir “olvidar la historia”.

¿Olvidar la historia en Cuba? Un país donde desde que tengo uso de razón lo primero que aprendimos fue el diferendo Cuba-Estados Unidos, donde a partir de la historia se construían una serie de valores revolucionarios como el patriotismo, el antiimperialismo, y un largo etcétera de -ismos, que después de casi seis años en España tengo algunos superados o al menos pude ver la otra parte de “aquella historia”, sin olvidar cuánto quiero y necesito mi archipiélago, aunque a veces, y estas últimas semanas de marzo han sido una de esas, prefiera mirar hacia otro lado.

¿Para qué ha servido el discurso de Obama? ¿Cuál ha sido la trascendencia de su visita a Cuba, en un mundo donde ya casi todo es trascendente? Sería aventurado calcularlo. ¿Por qué se empeñan desde los medios oficiales de mi tierra en ahondar en la historia cuando el primer presidente negro de los Estados Unidos de América, enemigo por antonomasia de la Revolución cubana hasta el 17 de diciembre de 2014 -o eso creía- ha pedido mirar al futuro desde un presente de la mano? Difícilmente pueda dar una explicación lógica, “el orgullo”, en palabras del atrevido presidente, ¿del pueblo cubano o del gobierno?, tal vez algo tenga que ver.

https://www.flickr.com/photos/albertoyoan/26151496425

Ya lo decían algunos antes de la visita de la familia Obama a Cuba, después que se fueran, ¿qué pasaría? Al parecer poco o nada. Y yo, he de reconocerlo, me emocioné con el momento, lo viví desde la distancia como si estuviese allá y ha sido de esos instantes en que me volvía a ver en Cuba, luego me acordaba del resto y volvía en mí. De haber seguido por La Habana, ciertamente no sé yo si aún seguiría repitiendo consignas, exigiendo el fin del bloqueo y la devolución de la Base Naval de Guantánamo, peticiones que sigo considerando totalmente legítimas.

Obama no fue a Cuba a echar leña al fuego, fue a enterrar el hacha de guerra y como el mismo expresó al presidente Raúl Castro: Estados Unidos no es enemigo de Cuba. Lamentablemente aún hay determinados sectores de mi tierra que siguen viendo las muchas manchas y las oscuras intenciones en el vecino del Norte, sin pararse a pensar -sin medias tintas de por medio- que como mismo en USA se quieren aprovechar de la isla para invertir y ganar dinero, en Cuba buscan ganar dinero y construir toda la infraestructura necesaria para hacer -y no lo digo yo, sino analistas internacionales- la Singapur del Caribe.

Al menos desde las redes sociales, el contacto más cercano que tengo con mi Caimán Verde -a parte de las llamadas semanales con mi madre- se ven espíritus inconformes dispuestos a escribir una nueva Cuba, una Cuba necesaria para el mundo del siglo XXI. Jóvenes en su mayoría, y no sólo de edad, sino de pensamientos, que se niegan a dejar correr esta ola de acercamiento inédito entre los dos países.

No sé si lo he dicho antes, pero nunca pensé que podría ver todo lo ocurrido desde el 17 de diciembre de 2014 entre mi Cuba y Estados Unidos. Otras cosas tal vez, por ley de vida, pero ¿el Air Force One en La Habana?, ¿un presidente de la Casa Blanca recorriendo el Casco Histórico de La Habana Vieja, dando un discurso al pueblo cubano?, ¿Europa secundando -para variar- el restablecimiento de relaciones con el archipiélago? e incluso ¿The Rolling Stones sonando en vivo frente a un número indeterminado de personas? Demasiado.

Temo despertar cualquier día y que estén los dos lados inamovibles, intransigentes, como el último vestigio de la Guerra Fría. Pero, al parecer no es un sueño, aunque algunos se nieguen a despertar.

P.D. Quien dice dos lados: el gobierno de Cuba y el de Estados Unidos; dice tres: el gobierno de Cuba, el de Estados Unidos y los cubanoamericanos radicados en su mayoría en Miami; o dice cuatro: el gobierno de Cuba, el de Estados Unidos, los cubanoamericanos radicados en su mayoría en Miami y la disidencia en la isla, o dice cinco: el gobierno de Cuba, el de Estados Unidos, los cubanoamericanos radicados en su mayoría en Miami, la disidencia en la isla y los cubanos que vivan donde vivan, sin militancia, ni partidismo, ni ayudas de afuera, solo quieren paz y bienestar en Cuba. O para rozar el absurdo dice seis: el gobierno de Cuba, el de Estados Unidos, los cubanoamericanos radicados en su mayoría en Miami y la disidencia en la isla, los cubanos que vivan donde vivan, sin militancia, ni partidismo, ni ayudas de afuera, solo quieren paz y bienestar en Cuba y los militantes en Cuba, revolucionarios a ultranza. Y al final ¿cuánto importan los cubanos de a pie que siguen en Cuba o aquellos que se fueron de su tierra para ayudar a los suyos? Estos siguen cuadrando poco o nada en una ecuación polarizada, politizada y enconada, que esperemos pronto resuelvan sus diferencias.


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La tarta del poder en #España.

Desde 2015, año electoral por excelencia en España, la realidad política se ha visto superada por nuevos integrantes en el tablero de poder y por tanto, el ciudadano ya no sólo escoge entre dos formaciones de referencias: PP y PSOE. Las últimas elecciones de dicho año, aunque se convocaron casi para período vacacional, confirmaron la tendencia hacia una pluralidad política nunca vista en este país, tal vez solo durante la transición luego de la dictadura franquista.

El bloqueo hacia la presidencia que hoy se vive en España, donde llevamos unos meses con un gobierno en funciones, se corresponde con el hartazgo hacia la vieja política y la incredulidad ante quienes se erigen como el cambio necesario hacia la derecha o la izquierda: Ciudadanos y Podemos.

La mala gestión de la crisis económica durante su segunda legislatura continúa pasándole factura a un Partido Socialista Obrero Español (PSOE), que no supo ser la oposición para el Partido Popular (PP) con mayoría absoluta durante los últimos años. Ambos salpicados por la corrupción de algunos de sus miembros, aún conservan el rojo y el azul en el poder político español, pero necesariamente avanzan hacia refundaciones o al menos un lavado de imagen de cara a la galería.

elecciones generales España 2015

Nuevos colores han reducido el nicho de poder concentrado del bipartidismo español, pero aún no es suficiente para despejar las dudas de los más incrédulos con respecto a los políticos. Ni el morado de Podemos, constantemente machacado en cualquier actuación y con sospechas de relaciones con Venezuela, Irán y otros regímenes de escasa popularidad por estos lares. Ni el naranja de Ciudadanos, asociado por otro lado con la derecha y el liberalismo más conservador de partidos europeos, convencen a los españoles de un cambio real en la política.

Los aires de renovación de la tarta del poder en España dividida entre cuatro, se quedan en simples suspiros cuando los políticos ponen por delante sus siglas e intereses y no las políticas para el bienestar de los ciudadanos. La sombra de la duda se apodera de quienes miran desde fuera este juego de tronos con toque ibérico, que no parece vislumbrar salida ni por la izquierda, ni por la derecha. Ni por ningún lado.

OJO: Esta tarde las fuerzas de izquierda: PSOE, Podemos y Izquierda Unida (IU) y Compromís, se reúnen para tratar de llegar a un acuerdo para hacer presidente al candidato del PSOE, Pedro Sánchez. Ojalá la cordura de Alberto Garzón sea suficiente para limar asperezas entre los egos de Pablo Iglesias y Sánchez.

Cuba, ¿Revolución Wifi?


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Cuba y ¿la Revolución Wifi?

Desde el 2015 la realidad de los que viven en Cuba se ha visto alterada por algo considerado hasta hace poco imposible, pero muy deseado por todos: Internet. Dicho así pareciera que ya hay acceso a la web en todos lados, pero lamentablemente aún no llegamos a esa quimera, y como casi todo por allá se va paso a paso.

A los primeros 35 puntos de acceso Wifi, sí lo oye bien, se han ido sumando algunos otros el año pasado y para este 2016 se esperan 80 más, según una nota publicada en Cubadebate. La mayoría de esos puntos se encuentran en la capital cubana, La Habana, además de en los hoteles y algunas capitales de provincia a lo largo del país.

El acceso no es gratis, cuesta unos 2 CUC, o 50 CUP, para quienes quieran acceder al servicio. El precio módico no es, y menos en un país conocido por los bajos salarios de sus trabajadores. Pero para quienes tienen FE –familiar en el extranjero– es un poco más accesible. En mi caso particular, gastaba cada semana en llamar a Cuba unos 15 euros, ahora ese gasto ya no lo tengo y puedo incluso ver a mi madre a través de Imo.

Ni Skype, ni WhatsApp, ni ninguna otra app de mensajería se ha impuesto en Cuba donde la conexión a Internet es escasa y a kilobytes. Imo es la app gracias a la cual cada semana miles de cubanos se conectan para hacer más llevadera la distancia. Cerca de una hora semanal puedo ver a mi madre por unos 2 CUC, cuando antes solo hablaba con ella unos 15 minutos cada domingo.

Y es que las tarifas de llamadas hacia Cuba siguen siendo una asignatura pendiente en la apertura económica de mi tierra, donde el monopolio de las telecomunicaciones lo tiene una empresa estatal, ETECSA, y pese a los rumores de entrada en el mercado de operadores extranjeros con el acercamiento a Estados Unidos, las fichas del dominó no se mueven.

Hasta que en el mercado cubano no entren nuevas empresas aparte de la Empresa de Telecomunicaciones de Cuba, Sociedad Anónima, que nadie sabe quiénes son, el avance en comunicaciones e incluso en informática seguirá siendo lento. Lo que ahora se ve como un gran paso: los puntos Wifi, no es más que un parche a la mala gestión del llamado cable submarino entre Cuba y Venezuela, del cual se hablaba y esperaba mucho, pero al final no hubo un cambio significativo en el país.

Tremendo cable

En 2007 comenzó la firma de acuerdos entre los gobiernos cubano y venezolano para extender un cable de fibra óptica submarino entre Venezuela y Cuba. Como parte de la Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA), son unos “1.630 kilómetros entre la zona de Camurí, cercana al puerto de La Guaira, en el estado Vargas, y la playa Siboney, en las afueras de Santiago de Cuba”, informan en la página de Telecom Venezuela. Por entonces estaba por allá y la esperanza me llenó al oír aquello, cuando salí en 2010 el cable seguía sin sentirse en las conexiones del país y solo en 2013 ETECSA publicaba una nota oficial en los medios cubanos donde decía que el cable estaba en pruebas desde 2012:

Cuando concluya el proceso de pruebas, la puesta en operación del cable submarino no significará que automáticamente se multipliquen las posibilidades de acceso. Será necesario ejecutar inversiones en la infraestructura interna de telecomunicaciones y aumentar los recursos en divisas, destinados a pagar el tráfico de Internet con el propósito de lograr el crecimiento paulatino de un servicio que brindamos hoy en su mayoría gratuitamente y con objetivos sociales.

fibra optica cuba venezuela afp

Cierto que en el caso del Internet en Cuba la culpa se le puede echar al bloqueo económico de Estados Unidos que no permite la conexión directa del país a un cable que pasa a escasos kilómetros de La Habana. Desde principios del 2000, las autoridades han cableado todo el territorio nacional a lo largo y ancho con fibra óptica, lo que ha permitido mayor cantidad de canales de televisión, aumento de los números de teléfonos, así como de la telefonía móvil y la televisión digital terrestre que se espera al 100% en 2020. No obstante la realidad del Internet en casa solo sigue estando disponible para los extranjeros residentes en Cuba y cubanos con profesiones como periodistas, artistas o médicos, aunque algunos de estos en la llamada Intranet cubana.

A esto podríamos agregar los intentos reiterados tanto de la administración Obama de dar Internet gratis a Cuba, no obstante, el regalo venía con imposiciones directas de elecciones abiertas y creación de nuevos partidos políticos, algo que debe surgir desde dentro y no por la injerencia del exterior. El último en sumarse a las ofertas de Internet al país ha sido Mark Zuckerberg, creador de Facebook, quien en 2015 dijo que cuando la economía cubana se abriera, ellos podrían operar plenamente su plataforma Internet.org, con la cual pretenden dar Internet gratis en todo el mundo:

“Now there are some countries that don’t have open economic policies today, where it’s not possible for us to operate. But one day, as Cuba starts opening up, it will be something that we might consider at that time — that definitely fits within our mission.”

Con el acercamiento al “Vecino del Norte” son numerosas las empresas interesadas en entrar al mercado cubano, esperemos que se lo permitan y dentro de poco podamos hablar con la gente de Cuba desde sus casas o incluso yendo por la calle sin necesidad del Wifi. El gobierno cubano ha expresado en numerosas ocasiones su interés en conectar a todos los cubanos, una de las últimas veces en una editorial en el periódico Granma en 2014 bajo el título La informatización de la sociedad, una prioridad para Cuba. Pero casi un año después en otra editorial de The New York Times titulada Es hora de conectar a Cuba, referían que “lo único que mantiene a Cuba en las tinieblas en plena era digital es la falta de voluntad política”.

Internet fue declarado en 2011 como un derecho humano por las Naciones Unidas. En un comunicado de prensa en CNN México, el Relator Especial de la ONU, Frank La Rue, decía entonces:

“La única y cambiante naturaleza de Internet no sólo permite a los individuos ejercer su derecho de opinión y expresión, sino que también forma parte de sus derechos humanos y promueve el progreso de la sociedad en su conjunto” Los gobiernos deben esforzarse “para hacer al internet ampliamente disponible, accesible y costeable para todos (…) Asegurar el acceso universal del internet debe ser una prioridad de todos los estados”.

Si en Cuba repiten – o repetían – constantemente que tienen el pueblo más culto del mundo, ¿por qué no se fían en la capacidad crítica del cubano ante una avalancha de información que sin dudas abrirá mucho el horizonte a quienes accedan a la web?

NOTA:

-Sobre el cable submarino pueden ver en el portal de noticias Cubadebate todas las noticias al respecto, la más reciente de 2013 titulada curiosamente Internet y telecomunicaciones en Cuba: el cable no lo resuelve todo.

-Recomiendo el especial en El Confidencial titulado Informe de un secuestro: el extraño caso del cable de fibra óptica en Cuba, también de 2013.

Instagram albertoyoan


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Mi 2015 en #Instagram #bestnine

Desde que Instagram está consolidada como una de las principales redes sociales, la vida de más de uno de nosotros pasa por algún filtro o hasta hace poco se veía solo en formato cuadrado. Así hacer un resumen anual es mucho más fácil y con solo mirar nuestras cuentas veremos qué hemos hecho y dónde hemos estado, en mi caso también cuánto hemos comido, aunque de vez en cuando me de por borrar fotos para tener a raya la ansiedad y el hambre.

Amanecer en #Sevilla #España

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Gracias a una aplicación pude ver en una sola foto las 9 mejores del 2015. Por supuesto Sevilla continúa presente en mi galería como la casa que me acogió en 2010 y me sigue dando tantos buenos momentos, aunque voy a tener que llamarme a cuento porque no puede ser que casi la misma imagen de la ciudad salga en mi top anual.

Tiempo de #gym

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No soy muy partidario de compartir fotos personales en Instagram, de hecho he borrado más de una, pero al parecer le gusta el gimnasio o tendré que replantearme lo de subir más fotos mías. Ahí queda el apunte.

Con #Roma fresquita #Italia

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Este diciembre al fin visité Roma, con dos grandes amigos, y cuando digo “al fin” no exagero: el viaje lo planifiqué para mayo, pero por cuestiones superiores a mí, Trabajo de Fin de Grado incluido, tuve que dejarlo en el tintero. Pero como dice el dicho: “nunca esta tarde si la dicha es buena”. Y ha sido tanta que tres fotos de Roma se colaron en el Top 9 de 2015.

el #pato estrella, quería salir en la foto porque sí #duck #nature #naturelovers

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Ámsterdam sí fue un viaje planificado y al cual no podía decir que no, primeramente por la compañía y claro está por el precio, barato barato no era, pero era mi viaje de fin de grado. Este año más de una foto y recuerdo de aquel fin de semana en la capital holandesa se podrá ver en este blog😉

Ventanas al cielo #window #ventana #Amsterdam

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Roma también será uno de mis destinos este 2016 en el blog. Y como Raynair saque algún vuelo barato, habrá que ir de nuevo.

Punto de referencia en #Roma #Italia 💘 #fontanaditrevi #fontana

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Comienza el descubrimiento de #Roma 😍

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Como les decía la misma imagen de Sevilla, no habrá estampas bonitas en la capital andaluza para que se cuelen dos imágenes similares. Y no habrán otras instantáneas más espectaculares de Barcelona, aunque con que salga cualquier rasgo distintivo de la Sagrada Familia es suficiente para ganarse un Me gusta. Otros muchos destinos que visité en 2015 no han entrado en este Top, pero sí estarán por este blog: Toledo, Segovia, Santander, Bilbao…

Atardecer #Sevilla #España #sunset

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la Sagrada Familia en #Barcelona #pixlr

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De momento en Instagram seguiré compartiendo fotos, solo una al día para no cansar y con un único efecto: 2016 será mi año Valencia -con el efecto aclaro-, salvo las fotos de graffiti que ningún filtro se compara al original.

Nos vemos.


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2015: el año que menos he blogueado.

Como cada año WordPress hace un resumen de los números y estadísticas de sus blogs. Por mí parte solo me queda claro que debo escribir más, pensar más los post, pero tal vez sin importarme tanto que egos puedan salir dañados.

2015 sin duda ha sido un año donde he dicho más por las redes sociales, en particular en Facebook, donde la página de mi pueblo ya ronda los más de 2.400 me gusta y España en fotos más de 850. Instagram ha sido mi paraíso particular para mi afición por la fotografía, por suerte ya no sólo en formato cuadrado. Y por supuesto, Pinterest para las infografías, una asignatura pendiente para el nuevo año: hacer una yo mismo con las cientos de herramientas disponibles.

En 2015 al fin ya puedo decir “Soy periodista” aunque por supuesto el camino solo ha empezado, y sigo con mi formación, ahora en Relaciones Internacionales. ¿Qué deparará el 2016? Ni idea, lo único seguro es que será igual de apasionante y lo tomaré con el mismo espíritu deportivo de siempre.

Como dice mi madre: “por la vida hay que ir con dos javas -bolsas-: una para perder y la otra para ganar”. Esperemos siempre que el saldo sea positivo.

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Aquí hay un extracto:

Un teleférico de San Francisco puede contener 60 personas. Este blog fue visto por 3.100 veces en 2015. Si el blog fue un teleférico, se necesitarían alrededor de 52 viajes para llevar tantas personas.

Haz click para ver el reporte completo.


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Lo poco que sé del mundo y de mí (II ¿y final?)

La igualdad no puede ser utopía a la que acuden los movimientos sociales o de izquierdas en sus discursos, la igualdad debería ser la base de todas las políticas a nivel global: entre hombres y mujeres, entre ricos y pobres, entre negros y blancos, entre los europeos que integran esta Comunidad, que se sigue perfilando económica en detrimento de la igualdad de todos sus ciudadanos o el pueblo europeo, ¿por qué no? y entre aquellos que tocan a sus fronteras, huyendo de la guerra.

Ante la igualdad quienes nos gobiernan continúan preocupados más por cómo va la economía del país, que no las economías familiares; en vez de apoyar las oportunidades de igualdad, países como Hungría se empeñan en construir fronteras reales a quienes vienen huyendo de una guerra que lleva años para vergüenza de todos. No hay igualdad en hechos, solo se quedan en palabras como los Objetivos de Desarrollo del Milenio cuya fecha de vencimiento era este año 2015 y los países integrantes de la ONU han tenido que reescribir y aplazar sus metas, por estar perdidos en sus propios ombligos, en sus propios problemas, mientras todo un continente, África, no conoce aún del todo el significado de las palabras igualdad, derechos o crecimiento.

el #Pensador sin #cabeza #graffiti #Sevilla

Desde las Naciones Unidas, y mucho antes de su creación en los intentos regionales europeos, se ha visto la necesidad del hombre de tener un organismo internacional que vele por los intereses de todos y cada uno de los hombres, mujeres y niños del mundo. La educación, la salud, el nivel de vida y otros indicadores que han ido evolucionando desde lo netamente económico a medir algo tan relativo como la felicidad o el índice de desarrollo humano, constatan que la ONU cumple su objetivo en parte, al menos en lo que constatar los problemas y sus soluciones se refiere, recordemos que la pertenencia a este organismo no es obligatorio, ni sus resoluciones vinculantes del todo.

Un ejemplo claro es las votaciones que hace más de diez años se vienen haciendo a favor de que Estados Unidos elimine el bloqueo o embargo económico a Cuba, aun vigente aunque en los últimos años solo se opongan el propio gobierno estadounidense y otros dos naciones. Tal vez, con el nuevo escenario abierto entre ambos países el pasado 17 de diciembre de 2014 los habitantes de mi país, puedan salir adelante sin tener que cargar a sus espaldas los errores de la clase gobernante.

Como periodista no me quedo impasible ante tantas injusticias en el mundo, incluso a la utilización que hacen muchos medios de comunicación de la tragedia ajena como el caso de los refugiados sirios en las fronteras europeas, donde han pasado de constatar una cruda realidad a convertirse en un reality show que todos los días tiene una historia nueva y morbosa para vender. En particular con los refugiados sirios, no me dejo de cuestionar por qué tanto énfasis este pasado verano cuando todos los años en esta estación llegan al Mediterráneo migrantes de cualquier punto de África huyendo de guerras, hambre y el ínfimo nivel de vida de sus países. La situación en Siria es caótica, lo repito: tendrían que haber mediado hace tiempo para no llegar a este punto, pero no son solo los sirios, es todo un continente constantemente olvidado que no sabe para dónde tirar ante la indiferencia.

Todos los días me mantengo informado de cuánto sucede en el mundo, a través de la web, de la televisión, de cualquier medio para tratar de comprender algo qué sucede en el mundo. Mi lector de noticias electrónicos está lleno de artículos que a veces no me da tiempo de leer con el interés que precisan noticias como las que llegan de Siria, el nuevo acuerdo de paz entre Colombia y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) a punto de ser firmado, por supuesto cómo va el restablecimiento de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos por ser un tema que me toca de cerca y en particular porque después de dos años de intenso debate a puertas cerradas, sin que nadie se enterara, aunque el New York Times sacara sendas editoriales antes del anuncio definitivo del 17 de septiembre, me parece que estamos en la etapa de ir escena a escena como una gran obra de teatro donde ya todo está planificado, pero que tiene que jugar con las sensibilidades creadas durante más de cincuenta años de enemistad entre ambos países para tener contentos a los que están en La Habana y su contraparte de Miami, a los países bolivarianos y a los republicanos.

Nunca he ayudado con mis propias manos en un país necesitado del mundo, es una enseñanza de vida pendiente. No me considero especialista en ninguna temática en específico, aunque mis 22 años en Cuba donde llegué incluso a colaborar en un periódico de tirada nacional, Juventud Rebelde, algún merito me dan sobre la realidad de mi tierra y cómo funcionan los medios de comunicación allá, cómo obvian a una masa de la población, la más critica con el gobierno y como endulzan hasta el hartazgo la realidad aunque el día a día de quienes leen sus líneas le digan lo contrario. Soy, como cualquier otra persona, presa fácil de dejar las cosas a un lado, principalmente cuando el tema no es de mi interés, pero las relaciones internacionales, los derechos humanos y sobre todo el respeto que debe mediar entre quienes componemos un mundo tan diverso y heterogéneo, es una pasión que no conoce de hartazgo y por la cual no me canso de leer, ver, sentir.

Como dijera Sócrates: “solo sé que no sé nada”. Espero en un futuro saber más, entender más para tratar desde el periodismo hacer ver a todos cuán necesitados del otro y conectados estamos en el mundo.

NOTA: Lo presente fue escrito a inicios de octubre de 2015 como carta de presentación para el Máster Oficial en Relaciones Internacionales de la Universidad Internacional de Andalucía (UNIA), que comienzo en noviembre de este año.


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Lo poco que sé del mundo y de mí. (I)

La realidad del mundo contada desde los medios de comunicación se me antoja parcial y vacía, siempre le falta algún elemento, algo que trato de buscar a través de la contrastación con otros medios ajenos al discurso mediático occidental desde Estados Unidos y Europa, pero que incluso desde otros lares como Rusia, Qatar o Venezuela, sigue estando parcializado y solo es defensor a ultranza de su verdad, esa verdad que parece construida para imponerse y no para dialogar con el contrario. Los de aquí no lo cuentan todo y los de allá tampoco, se enzarzan en sus discursos antimperialistas, por la libertad de expresión o por la democracia, según de donde vengan, y se olvidan de quienes desde el primer momento deberían ser el centro de todas las políticas: los ciudadanos o el pueblo.

Hasta en algo tan sencillo como las personas, los gobernantes y los medios se empeñan en etiquetarlos según les convengan. En Cuba, una de las últimas apuestas del llamado socialismo, desde pequeño nos llamaban el pueblo a todos y cada uno de los cubanos y cubanas, convirtiéndonos en una masa amorfa de gente con supuestos derechos y oportunidades iguales, pero que en el día a día chocaba con el hecho de que, como en cualquier sociedad del mundo, había un gran número de privilegiados que no comulgaban en los mismos términos que el pueblo. Así la idea de pueblo, si grandilocuente por la génesis de aquella Revolución de 1959, se fue desdibujando con el tiempo. Hoy mi generación se divide entre quienes se han quedado allá para tratar de mejorar aquello y quienes hemos decido cambiar de aires en búsquedas de nuevos cauces para intentar mejorarlo todo.

Torres #sevillagraffiti #graffiti

Después de llevar viviendo en Sevilla unos cinco años e interiorizar el término ciudadano en contraposición al llamado pueblo, veo que en sí no deberían ser opuestos pues tanto uno como otro se refieren a nosotros, los seres humanos, seamos españoles, migrantes, refugiados o cualquier otra palabra utilizada para referirse a nosotros. Y es que si con pueblo me sentía en Cuba como una masa amorfa, ahora con ciudadanos se aboga demasiado al individualismo, al vivir nuestra propia vida, sin interesarnos por los demás, o solo lo justo para sentirnos bien con nosotros mismos al apoyar alguna campaña de solidaridad con un país africano. La propia etimología de pueblo y ciudadanos hace referencia a la habitual confrontación entre los pueblos y las ciudades con todos los adjetivos colindantes: los del pueblo son sencillos, tradicionales, apacibles, en contraste con los de la ciudad que son complejos, modernos, viven a todo ritmo. Como un patrón preestablecido, con el cual nos quieren encasillar, pero somos mucho más y necesitamos más de lo que dichas palabras encierran y de lo que los gobernantes nos prometen.

Uno de los cubanos más universales, José Martí, dijo en noviembre de 1891 en su discurso Con todos y para el bien de todos que “en la mejilla ha de sentir todo hombre verdadero el golpe que reciba cualquier mejilla de hombre: envilece a los pueblos desde la cuna el hábito de recurrir a camarillas personales, fomentadas por un interés notorio o encubierto, para la defensa de las libertades: sáquese a lucir, y a incendiar las almas, y a vibrar como el rayo, a la verdad, y síganla, libres, los hombres honrados.” Pero claro, ¿cuál sería la verdad? ¿Hay una verdad absoluta o está condicionada por quienes la exponen? Cuatro años en la carrera de periodismo aquí en España y otros dos anteriores en Cuba, me han permitido a acceder a parte de la verdad, que sigo sin vislumbrar del todo.

Ciertamente la única verdad del mundo son los llamados derechos humanos, todos somos iguales, y todos merecemos ser tratados como iguales, o al menos eso quiero pensar hasta que me entero que Arabia Saudí, uno de los países donde aún se crucifican personas, es presidente de los cinco miembros que asesoran al Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas. ¿Cómo me trago esa situación? ¿Cómo seguir creyendo en el proyecto de paz que significa la ONU si sus miembros miran a otro lado ante los desmanes de Arabia Saudí?

Es para volverse cínico ante tanta cruda realidad donde parece que quienes tienen dinero y petróleo, tienen también carta blanca para hacer lo que deseen aún en detrimento de los derechos humanos. Entonces recuerdo a Ryszard Kapuscinski y vuelvo en mí, “los cínicos no sirven para este oficio”, para el oficio de periodista, aclaro. Pero es que hay tantas paradojas en el mundo como la entrega del Premio Nobel de la Paz a Barack Obama en 2009 cuando aún hoy sigue impulsando guerras contra países como Siria o contra el mal llamado Estado Islámico. Si bien hay determinadas acciones, que coordinadas por todos los miembros de la ONU, contra fanáticos religiosos como los de ISIS son necesarios ante las evidencias de su falta de cordura e irrespeto a los derechos humanos.

CONTINÚA…

NOTA: Lo presente fue escrito a inicios de octubre de 2015 como carta de presentación para el Máster Oficial en Relaciones Internacionales de la Universidad Internacional de Andalucía (UNIA), que comienzo en noviembre de este año. 

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