un cubano de por ahí

blog personal de Alberto Yoan

Cuba, ¿Revolución Wifi?


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Cuba y ¿la Revolución Wifi?

Desde el 2015 la realidad de los que viven en Cuba se ha visto alterada por algo considerado hasta hace poco imposible, pero muy deseado por todos: Internet. Dicho así pareciera que ya hay acceso a la web en todos lados, pero lamentablemente aún no llegamos a esa quimera, y como casi todo por allá se va paso a paso.

A los primeros 35 puntos de acceso Wifi, sí lo oye bien, se han ido sumando algunos otros el año pasado y para este 2016 se esperan 80 más, según una nota publicada en Cubadebate. La mayoría de esos puntos se encuentran en la capital cubana, La Habana, además de en los hoteles y algunas capitales de provincia a lo largo del país.

El acceso no es gratis, cuesta unos 2 CUC, o 50 CUP, para quienes quieran acceder al servicio. El precio módico no es, y menos en un país conocido por los bajos salarios de sus trabajadores. Pero para quienes tienen FE –familiar en el extranjero– es un poco más accesible. En mi caso particular, gastaba cada semana en llamar a Cuba unos 15 euros, ahora ese gasto ya no lo tengo y puedo incluso ver a mi madre a través de Imo.

Ni Skype, ni WhatsApp, ni ninguna otra app de mensajería se ha impuesto en Cuba donde la conexión a Internet es escasa y a kilobytes. Imo es la app gracias a la cual cada semana miles de cubanos se conectan para hacer más llevadera la distancia. Cerca de una hora semanal puedo ver a mi madre por unos 2 CUC, cuando antes solo hablaba con ella unos 15 minutos cada domingo.

Y es que las tarifas de llamadas hacia Cuba siguen siendo una asignatura pendiente en la apertura económica de mi tierra, donde el monopolio de las telecomunicaciones lo tiene una empresa estatal, ETECSA, y pese a los rumores de entrada en el mercado de operadores extranjeros con el acercamiento a Estados Unidos, las fichas del dominó no se mueven.

Hasta que en el mercado cubano no entren nuevas empresas aparte de la Empresa de Telecomunicaciones de Cuba, Sociedad Anónima, que nadie sabe quiénes son, el avance en comunicaciones e incluso en informática seguirá siendo lento. Lo que ahora se ve como un gran paso: los puntos Wifi, no es más que un parche a la mala gestión del llamado cable submarino entre Cuba y Venezuela, del cual se hablaba y esperaba mucho, pero al final no hubo un cambio significativo en el país.

Tremendo cable

En 2007 comenzó la firma de acuerdos entre los gobiernos cubano y venezolano para extender un cable de fibra óptica submarino entre Venezuela y Cuba. Como parte de la Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA), son unos “1.630 kilómetros entre la zona de Camurí, cercana al puerto de La Guaira, en el estado Vargas, y la playa Siboney, en las afueras de Santiago de Cuba”, informan en la página de Telecom Venezuela. Por entonces estaba por allá y la esperanza me llenó al oír aquello, cuando salí en 2010 el cable seguía sin sentirse en las conexiones del país y solo en 2013 ETECSA publicaba una nota oficial en los medios cubanos donde decía que el cable estaba en pruebas desde 2012:

Cuando concluya el proceso de pruebas, la puesta en operación del cable submarino no significará que automáticamente se multipliquen las posibilidades de acceso. Será necesario ejecutar inversiones en la infraestructura interna de telecomunicaciones y aumentar los recursos en divisas, destinados a pagar el tráfico de Internet con el propósito de lograr el crecimiento paulatino de un servicio que brindamos hoy en su mayoría gratuitamente y con objetivos sociales.

fibra optica cuba venezuela afp

Cierto que en el caso del Internet en Cuba la culpa se le puede echar al bloqueo económico de Estados Unidos que no permite la conexión directa del país a un cable que pasa a escasos kilómetros de La Habana. Desde principios del 2000, las autoridades han cableado todo el territorio nacional a lo largo y ancho con fibra óptica, lo que ha permitido mayor cantidad de canales de televisión, aumento de los números de teléfonos, así como de la telefonía móvil y la televisión digital terrestre que se espera al 100% en 2020. No obstante la realidad del Internet en casa solo sigue estando disponible para los extranjeros residentes en Cuba y cubanos con profesiones como periodistas, artistas o médicos, aunque algunos de estos en la llamada Intranet cubana.

A esto podríamos agregar los intentos reiterados tanto de la administración Obama de dar Internet gratis a Cuba, no obstante, el regalo venía con imposiciones directas de elecciones abiertas y creación de nuevos partidos políticos, algo que debe surgir desde dentro y no por la injerencia del exterior. El último en sumarse a las ofertas de Internet al país ha sido Mark Zuckerberg, creador de Facebook, quien en 2015 dijo que cuando la economía cubana se abriera, ellos podrían operar plenamente su plataforma Internet.org, con la cual pretenden dar Internet gratis en todo el mundo:

“Now there are some countries that don’t have open economic policies today, where it’s not possible for us to operate. But one day, as Cuba starts opening up, it will be something that we might consider at that time — that definitely fits within our mission.”

Con el acercamiento al “Vecino del Norte” son numerosas las empresas interesadas en entrar al mercado cubano, esperemos que se lo permitan y dentro de poco podamos hablar con la gente de Cuba desde sus casas o incluso yendo por la calle sin necesidad del Wifi. El gobierno cubano ha expresado en numerosas ocasiones su interés en conectar a todos los cubanos, una de las últimas veces en una editorial en el periódico Granma en 2014 bajo el título La informatización de la sociedad, una prioridad para Cuba. Pero casi un año después en otra editorial de The New York Times titulada Es hora de conectar a Cuba, referían que “lo único que mantiene a Cuba en las tinieblas en plena era digital es la falta de voluntad política”.

Internet fue declarado en 2011 como un derecho humano por las Naciones Unidas. En un comunicado de prensa en CNN México, el Relator Especial de la ONU, Frank La Rue, decía entonces:

“La única y cambiante naturaleza de Internet no sólo permite a los individuos ejercer su derecho de opinión y expresión, sino que también forma parte de sus derechos humanos y promueve el progreso de la sociedad en su conjunto” Los gobiernos deben esforzarse “para hacer al internet ampliamente disponible, accesible y costeable para todos (…) Asegurar el acceso universal del internet debe ser una prioridad de todos los estados”.

Si en Cuba repiten – o repetían – constantemente que tienen el pueblo más culto del mundo, ¿por qué no se fían en la capacidad crítica del cubano ante una avalancha de información que sin dudas abrirá mucho el horizonte a quienes accedan a la web?

NOTA:

-Sobre el cable submarino pueden ver en el portal de noticias Cubadebate todas las noticias al respecto, la más reciente de 2013 titulada curiosamente Internet y telecomunicaciones en Cuba: el cable no lo resuelve todo.

-Recomiendo el especial en El Confidencial titulado Informe de un secuestro: el extraño caso del cable de fibra óptica en Cuba, también de 2013.

Instagram albertoyoan


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Mi 2015 en #Instagram #bestnine

Desde que Instagram está consolidada como una de las principales redes sociales, la vida de más de uno de nosotros pasa por algún filtro o hasta hace poco se veía solo en formato cuadrado. Así hacer un resumen anual es mucho más fácil y con solo mirar nuestras cuentas veremos qué hemos hecho y dónde hemos estado, en mi caso también cuánto hemos comido, aunque de vez en cuando me de por borrar fotos para tener a raya la ansiedad y el hambre.

Amanecer en #Sevilla #España

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Gracias a una aplicación pude ver en una sola foto las 9 mejores del 2015. Por supuesto Sevilla continúa presente en mi galería como la casa que me acogió en 2010 y me sigue dando tantos buenos momentos, aunque voy a tener que llamarme a cuento porque no puede ser que casi la misma imagen de la ciudad salga en mi top anual.

Tiempo de #gym

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No soy muy partidario de compartir fotos personales en Instagram, de hecho he borrado más de una, pero al parecer le gusta el gimnasio o tendré que replantearme lo de subir más fotos mías. Ahí queda el apunte.

Con #Roma fresquita #Italia

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Este diciembre al fin visité Roma, con dos grandes amigos, y cuando digo “al fin” no exagero: el viaje lo planifiqué para mayo, pero por cuestiones superiores a mí, Trabajo de Fin de Grado incluido, tuve que dejarlo en el tintero. Pero como dice el dicho: “nunca esta tarde si la dicha es buena”. Y ha sido tanta que tres fotos de Roma se colaron en el Top 9 de 2015.

el #pato estrella, quería salir en la foto porque sí #duck #nature #naturelovers

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Ámsterdam sí fue un viaje planificado y al cual no podía decir que no, primeramente por la compañía y claro está por el precio, barato barato no era, pero era mi viaje de fin de grado. Este año más de una foto y recuerdo de aquel fin de semana en la capital holandesa se podrá ver en este blog ;-)

Ventanas al cielo #window #ventana #Amsterdam

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Roma también será uno de mis destinos este 2016 en el blog. Y como Raynair saque algún vuelo barato, habrá que ir de nuevo.

Punto de referencia en #Roma #Italia 💘 #fontanaditrevi #fontana

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Comienza el descubrimiento de #Roma 😍

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Como les decía la misma imagen de Sevilla, no habrá estampas bonitas en la capital andaluza para que se cuelen dos imágenes similares. Y no habrán otras instantáneas más espectaculares de Barcelona, aunque con que salga cualquier rasgo distintivo de la Sagrada Familia es suficiente para ganarse un Me gusta. Otros muchos destinos que visité en 2015 no han entrado en este Top, pero sí estarán por este blog: Toledo, Segovia, Santander, Bilbao…

Atardecer #Sevilla #España #sunset

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la Sagrada Familia en #Barcelona #pixlr

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De momento en Instagram seguiré compartiendo fotos, solo una al día para no cansar y con un único efecto: 2016 será mi año Valencia -con el efecto aclaro-, salvo las fotos de graffiti que ningún filtro se compara al original.

Nos vemos.


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2015: el año que menos he blogueado.

Como cada año WordPress hace un resumen de los números y estadísticas de sus blogs. Por mí parte solo me queda claro que debo escribir más, pensar más los post, pero tal vez sin importarme tanto que egos puedan salir dañados.

2015 sin duda ha sido un año donde he dicho más por las redes sociales, en particular en Facebook, donde la página de mi pueblo ya ronda los más de 2.400 me gusta y España en fotos más de 850. Instagram ha sido mi paraíso particular para mi afición por la fotografía, por suerte ya no sólo en formato cuadrado. Y por supuesto, Pinterest para las infografías, una asignatura pendiente para el nuevo año: hacer una yo mismo con las cientos de herramientas disponibles.

En 2015 al fin ya puedo decir “Soy periodista” aunque por supuesto el camino solo ha empezado, y sigo con mi formación, ahora en Relaciones Internacionales. ¿Qué deparará el 2016? Ni idea, lo único seguro es que será igual de apasionante y lo tomaré con el mismo espíritu deportivo de siempre.

Como dice mi madre: “por la vida hay que ir con dos javas -bolsas-: una para perder y la otra para ganar”. Esperemos siempre que el saldo sea positivo.

image

Aquí hay un extracto:

Un teleférico de San Francisco puede contener 60 personas. Este blog fue visto por 3.100 veces en 2015. Si el blog fue un teleférico, se necesitarían alrededor de 52 viajes para llevar tantas personas.

Haz click para ver el reporte completo.


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Lo poco que sé del mundo y de mí (II ¿y final?)

La igualdad no puede ser utopía a la que acuden los movimientos sociales o de izquierdas en sus discursos, la igualdad debería ser la base de todas las políticas a nivel global: entre hombres y mujeres, entre ricos y pobres, entre negros y blancos, entre los europeos que integran esta Comunidad, que se sigue perfilando económica en detrimento de la igualdad de todos sus ciudadanos o el pueblo europeo, ¿por qué no? y entre aquellos que tocan a sus fronteras, huyendo de la guerra.

Ante la igualdad quienes nos gobiernan continúan preocupados más por cómo va la economía del país, que no las economías familiares; en vez de apoyar las oportunidades de igualdad, países como Hungría se empeñan en construir fronteras reales a quienes vienen huyendo de una guerra que lleva años para vergüenza de todos. No hay igualdad en hechos, solo se quedan en palabras como los Objetivos de Desarrollo del Milenio cuya fecha de vencimiento era este año 2015 y los países integrantes de la ONU han tenido que reescribir y aplazar sus metas, por estar perdidos en sus propios ombligos, en sus propios problemas, mientras todo un continente, África, no conoce aún del todo el significado de las palabras igualdad, derechos o crecimiento.

el #Pensador sin #cabeza #graffiti #Sevilla

Desde las Naciones Unidas, y mucho antes de su creación en los intentos regionales europeos, se ha visto la necesidad del hombre de tener un organismo internacional que vele por los intereses de todos y cada uno de los hombres, mujeres y niños del mundo. La educación, la salud, el nivel de vida y otros indicadores que han ido evolucionando desde lo netamente económico a medir algo tan relativo como la felicidad o el índice de desarrollo humano, constatan que la ONU cumple su objetivo en parte, al menos en lo que constatar los problemas y sus soluciones se refiere, recordemos que la pertenencia a este organismo no es obligatorio, ni sus resoluciones vinculantes del todo.

Un ejemplo claro es las votaciones que hace más de diez años se vienen haciendo a favor de que Estados Unidos elimine el bloqueo o embargo económico a Cuba, aun vigente aunque en los últimos años solo se opongan el propio gobierno estadounidense y otros dos naciones. Tal vez, con el nuevo escenario abierto entre ambos países el pasado 17 de diciembre de 2014 los habitantes de mi país, puedan salir adelante sin tener que cargar a sus espaldas los errores de la clase gobernante.

Como periodista no me quedo impasible ante tantas injusticias en el mundo, incluso a la utilización que hacen muchos medios de comunicación de la tragedia ajena como el caso de los refugiados sirios en las fronteras europeas, donde han pasado de constatar una cruda realidad a convertirse en un reality show que todos los días tiene una historia nueva y morbosa para vender. En particular con los refugiados sirios, no me dejo de cuestionar por qué tanto énfasis este pasado verano cuando todos los años en esta estación llegan al Mediterráneo migrantes de cualquier punto de África huyendo de guerras, hambre y el ínfimo nivel de vida de sus países. La situación en Siria es caótica, lo repito: tendrían que haber mediado hace tiempo para no llegar a este punto, pero no son solo los sirios, es todo un continente constantemente olvidado que no sabe para dónde tirar ante la indiferencia.

Todos los días me mantengo informado de cuánto sucede en el mundo, a través de la web, de la televisión, de cualquier medio para tratar de comprender algo qué sucede en el mundo. Mi lector de noticias electrónicos está lleno de artículos que a veces no me da tiempo de leer con el interés que precisan noticias como las que llegan de Siria, el nuevo acuerdo de paz entre Colombia y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) a punto de ser firmado, por supuesto cómo va el restablecimiento de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos por ser un tema que me toca de cerca y en particular porque después de dos años de intenso debate a puertas cerradas, sin que nadie se enterara, aunque el New York Times sacara sendas editoriales antes del anuncio definitivo del 17 de septiembre, me parece que estamos en la etapa de ir escena a escena como una gran obra de teatro donde ya todo está planificado, pero que tiene que jugar con las sensibilidades creadas durante más de cincuenta años de enemistad entre ambos países para tener contentos a los que están en La Habana y su contraparte de Miami, a los países bolivarianos y a los republicanos.

Nunca he ayudado con mis propias manos en un país necesitado del mundo, es una enseñanza de vida pendiente. No me considero especialista en ninguna temática en específico, aunque mis 22 años en Cuba donde llegué incluso a colaborar en un periódico de tirada nacional, Juventud Rebelde, algún merito me dan sobre la realidad de mi tierra y cómo funcionan los medios de comunicación allá, cómo obvian a una masa de la población, la más critica con el gobierno y como endulzan hasta el hartazgo la realidad aunque el día a día de quienes leen sus líneas le digan lo contrario. Soy, como cualquier otra persona, presa fácil de dejar las cosas a un lado, principalmente cuando el tema no es de mi interés, pero las relaciones internacionales, los derechos humanos y sobre todo el respeto que debe mediar entre quienes componemos un mundo tan diverso y heterogéneo, es una pasión que no conoce de hartazgo y por la cual no me canso de leer, ver, sentir.

Como dijera Sócrates: “solo sé que no sé nada”. Espero en un futuro saber más, entender más para tratar desde el periodismo hacer ver a todos cuán necesitados del otro y conectados estamos en el mundo.

NOTA: Lo presente fue escrito a inicios de octubre de 2015 como carta de presentación para el Máster Oficial en Relaciones Internacionales de la Universidad Internacional de Andalucía (UNIA), que comienzo en noviembre de este año.


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Lo poco que sé del mundo y de mí. (I)

La realidad del mundo contada desde los medios de comunicación se me antoja parcial y vacía, siempre le falta algún elemento, algo que trato de buscar a través de la contrastación con otros medios ajenos al discurso mediático occidental desde Estados Unidos y Europa, pero que incluso desde otros lares como Rusia, Qatar o Venezuela, sigue estando parcializado y solo es defensor a ultranza de su verdad, esa verdad que parece construida para imponerse y no para dialogar con el contrario. Los de aquí no lo cuentan todo y los de allá tampoco, se enzarzan en sus discursos antimperialistas, por la libertad de expresión o por la democracia, según de donde vengan, y se olvidan de quienes desde el primer momento deberían ser el centro de todas las políticas: los ciudadanos o el pueblo.

Hasta en algo tan sencillo como las personas, los gobernantes y los medios se empeñan en etiquetarlos según les convengan. En Cuba, una de las últimas apuestas del llamado socialismo, desde pequeño nos llamaban el pueblo a todos y cada uno de los cubanos y cubanas, convirtiéndonos en una masa amorfa de gente con supuestos derechos y oportunidades iguales, pero que en el día a día chocaba con el hecho de que, como en cualquier sociedad del mundo, había un gran número de privilegiados que no comulgaban en los mismos términos que el pueblo. Así la idea de pueblo, si grandilocuente por la génesis de aquella Revolución de 1959, se fue desdibujando con el tiempo. Hoy mi generación se divide entre quienes se han quedado allá para tratar de mejorar aquello y quienes hemos decido cambiar de aires en búsquedas de nuevos cauces para intentar mejorarlo todo.

Torres #sevillagraffiti #graffiti

Después de llevar viviendo en Sevilla unos cinco años e interiorizar el término ciudadano en contraposición al llamado pueblo, veo que en sí no deberían ser opuestos pues tanto uno como otro se refieren a nosotros, los seres humanos, seamos españoles, migrantes, refugiados o cualquier otra palabra utilizada para referirse a nosotros. Y es que si con pueblo me sentía en Cuba como una masa amorfa, ahora con ciudadanos se aboga demasiado al individualismo, al vivir nuestra propia vida, sin interesarnos por los demás, o solo lo justo para sentirnos bien con nosotros mismos al apoyar alguna campaña de solidaridad con un país africano. La propia etimología de pueblo y ciudadanos hace referencia a la habitual confrontación entre los pueblos y las ciudades con todos los adjetivos colindantes: los del pueblo son sencillos, tradicionales, apacibles, en contraste con los de la ciudad que son complejos, modernos, viven a todo ritmo. Como un patrón preestablecido, con el cual nos quieren encasillar, pero somos mucho más y necesitamos más de lo que dichas palabras encierran y de lo que los gobernantes nos prometen.

Uno de los cubanos más universales, José Martí, dijo en noviembre de 1891 en su discurso Con todos y para el bien de todos que “en la mejilla ha de sentir todo hombre verdadero el golpe que reciba cualquier mejilla de hombre: envilece a los pueblos desde la cuna el hábito de recurrir a camarillas personales, fomentadas por un interés notorio o encubierto, para la defensa de las libertades: sáquese a lucir, y a incendiar las almas, y a vibrar como el rayo, a la verdad, y síganla, libres, los hombres honrados.” Pero claro, ¿cuál sería la verdad? ¿Hay una verdad absoluta o está condicionada por quienes la exponen? Cuatro años en la carrera de periodismo aquí en España y otros dos anteriores en Cuba, me han permitido a acceder a parte de la verdad, que sigo sin vislumbrar del todo.

Ciertamente la única verdad del mundo son los llamados derechos humanos, todos somos iguales, y todos merecemos ser tratados como iguales, o al menos eso quiero pensar hasta que me entero que Arabia Saudí, uno de los países donde aún se crucifican personas, es presidente de los cinco miembros que asesoran al Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas. ¿Cómo me trago esa situación? ¿Cómo seguir creyendo en el proyecto de paz que significa la ONU si sus miembros miran a otro lado ante los desmanes de Arabia Saudí?

Es para volverse cínico ante tanta cruda realidad donde parece que quienes tienen dinero y petróleo, tienen también carta blanca para hacer lo que deseen aún en detrimento de los derechos humanos. Entonces recuerdo a Ryszard Kapuscinski y vuelvo en mí, “los cínicos no sirven para este oficio”, para el oficio de periodista, aclaro. Pero es que hay tantas paradojas en el mundo como la entrega del Premio Nobel de la Paz a Barack Obama en 2009 cuando aún hoy sigue impulsando guerras contra países como Siria o contra el mal llamado Estado Islámico. Si bien hay determinadas acciones, que coordinadas por todos los miembros de la ONU, contra fanáticos religiosos como los de ISIS son necesarios ante las evidencias de su falta de cordura e irrespeto a los derechos humanos.

CONTINÚA…

NOTA: Lo presente fue escrito a inicios de octubre de 2015 como carta de presentación para el Máster Oficial en Relaciones Internacionales de la Universidad Internacional de Andalucía (UNIA), que comienzo en noviembre de este año. 


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Personas, apuntes sobre Siria y la migración

Cada verano los medios de comunicación en España recurren a un tema fetiche que repiten hasta el hartazgo, casi siempre uno nacional y otro internacional acorde con la agenda setting. Este 2015 junto al manido y “decisivo”, según algunos, Cataluña, todos pusieron su mirada también en la migración de los sirios hacia Europa, una ola de personas huyendo de su país en busca de una mejor vida o para ser claro: millones de hombres, mujeres, niños y ancianos obligados a salir de un país en guerra para sobrevivir, aun cuando se enfrentaban a las mafias de trata de personas, difíciles trayectos por tierra y mar, y por último con la intolerancia de muchos en el Viejo Mundo que prefieren mirar a un lado ante la desgracia ajena.

La maquinaria mediática este verano con la migración de Siria, esa que huye de Bashar Al-Asad, siguió minuto a minuto el periplo de los refugiados desde las costas de África hasta su llegada y trayecto por el continente europeo. Todos los ojos, todas las lentes, hacia los sirios y sirias, al parecer el único país de África que está en guerra, las únicas personas que huyen de un dictador, del hambre, de las pésimas condiciones de vida. Y sí, ciertamente, los sirios merecen una atención especial de Europa y de todo el mundo, pero tanto la atención como las medidas para evitar que las personas salgan huyendo de la guerra, llegan tarde, unos cuatro años tarde en los que los organismos internacionales solo se han llenado la boca en reclamar un acuerdo en la región, pero no han mediado, si no que han armado a facciones en contra del presidente sirio, han llevado a sus egos de superpotencias un tema ajeno sin importarle la vida de los sirios, en un cruento enfrentamiento donde Estados Unidos quiere una cosa, Rusia y China, lo contrario, y los habitantes de Siria solamente vivir.

El verano es una época propicia para la migración, cada año los medios hablan de la llegada masiva de personas a las costas del Mediterráneo, recuerdo que el año pasado el cuenta gota era casi diario de 3 mil personas, y sin embargo el despliegue informativo entonces no llegaba a los sendos bloques informativos de 3 a 5 noticias diarias en los canales de televisión o los especiales en la prensa escrita de más de una página. Pero este 2015 Europa al parecer se ha visto desbordada, según los propios medios, por más de un millón de migrantes, de ellos más de la mitad de Siria. A los que se agregan según el diario El País: “Eritrea, con uno de los regímenes más opresores del mundo, y Afganistán, inmerso en una guerra que dura más de una década”, como “los países de origen de quienes llegan en patera por el Mediterráneo”.

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Como se puede ver no son solo los sirios quienes están huyendo de la guerra, es todo un continente que seguirá huyendo cada año de países con gobiernos fallidos, dejados a la mano de los llamados hombres de la guerra, del hambre, la miseria y sin cubrir las necesidades más básicas del ser humano como la salud, la educación y en fin, la vida digna. Este verano, y lo digo sin temor a equivocarme, los medios han puesto su lupa en Siria para acabar de una vez y por todas con la guerra en dicho país, pero sobre todo con Bashar Al-Asad, y de paso con la credibilidad internacional de Rusia y China que en su momento se opusieron a acciones armadas en dicho territorio. Ahora, ya no se está luchando solo entre los sirios pro-gubernamentales y los rebeldes, sino que el autodenominado Estado Islámico está allí en escena, con sus inhumanos métodos de entender El Corán e imponer la yihad, alimentado a su vez por enemigos de Occidente como Al-Qaeda.

La realidad de Siria no es ahora, lo mismo que en 2011 cuando empezaron esta Guerra Civil que ya ha costado la vida a miles de personas y el desplazamiento de más de siete millones. Los organismos internacionales y los medios, pueden querer buscar culpables en dicho país, y hacernos creer que con su destitución, como con el ahorcamiento de Sadam Hussein se va a resolver de una vez y por todas la situación de Siria. Ojalá fuera tan fácil, como pudo haber sido hace cuatro años. Esperemos que actúen de una vez y por todas, coordinados tanto Estados Unidos con Rusia, e incluso hasta con China, aunque parezca imposible, para mermar definitivamente el peligro real que supone el autodenominado Estado Islámico.


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#Cuba censura el arte, de nuevo

#RestablezcanelIngenio es el hastag que desde dentro y fuera de Cuba mueve las redes sociales a favor de Juan Carlos Cremata, nueva víctima de la censura en mi país. Sí, me parecía mentira la semana pasada cuando leí una entrevista al propio Cremata en El Nuevo Herald, pero sí, aun hay espíritu censor por esos lares, aunque podamos pensar que con los nuevos aires de acercamiento a los vecinos del Norte esa actitud había quedado detrás.

La obra de teatro por la cual han retirado a Cremata de todas las instituciones en Cuba, y por supuesto la han quitado de las tablas solo dos funciones después, es El Rey se muere. No la he visto, pero han logrado con este nuevo acto censor que el mundo entero se interese por una adaptación que pudo haberse quedado en la isla y ahora se abre a las expectativas de muchísima gente.

Juan Carlos Cremata

Para quienes no conocen a Juan Carlos Cremata es un director y guionista, excéntrico como muchos del gremio, su película Viva Cuba (2005) nos arrancó las lágrimas a los cubanos y cubanas acostumbrados a la migración, por necesidad u obligatoria, pero que dejamos la tierra detrás sin haber conocido la mayoría de provincias del país. Ya anteriormente en otra película, NADA, se había acercado a esa realidad de Cuba. Al parecer en las tablas hirió otras sensibilidades que no dejan pasar quienes se creen con el derecho de qué es o no bueno para los cubanos.

En la entrevista a Cremata, así se refería a su censura en Cuba, sí, porque él sigue allá, aunque cualquier otro estuviera ya fuera o barajando la posibilidad de irse, obligado por las circunstancias:

Como un paso errático, medieval, fascista y muy desatinado en estos tiempos. Como un acápite más, en un capítulo, cada vez más extenso, de injusticias y sinrazones que se han cometido especialmente con la cultura y los artistas en este país. Y me vienen a la memoria ahora mismo, casos ya históricos como Lezama Lima, Virgilio Piñera, Gastón Baquero, Celia Cruz, Ernesto Lecuona, Cabrera Infante, Reinaldo Arenas, Lydia Cabrera y tantos, tantos otros nombres más contemporáneos, a veces ni siquiera tan grandes, o que medianamente pudieron llegar a ser alguien, de los que hablar en Cuba, oficialmente es a veces “sacrilegio”, pero que todo el pueblo cubano, como todo el mundo, conoce, respeta y adora, en tanto forman parte indisoluble de nuestra cultura, o lo que es decir, de nuestra nación. Otra vez la parametración, la persecución, la limpieza de pensamiento y acción, como si los tiempos pasaran en vano. Aquí nada ha cambiado, al menos en ese sentido. Como una declaración del abuso de poder, el absurdo y la ignominia. Pero, en definitiva, como una muestra más, de la naturaleza de esos seres que amordazan, silencian, prohíben y entorpecen la evolución del pensamiento. Y con ello la vida de una gran mayoría de personas en este país. Como un atropello a la libertad de expresión, a la creación artística y a los derechos más elementales del ser humano.

Poco puedo decir después del propio Cremata al respecto de la censura. Lamentablemente este nuevo episodio de “quitar a alguien del medio”, digámoslo claro, de censura, demuestra que en Cuba seguirán existiendo incomprendidos o personas de mente muy cuadrada como para aceptar críticas a través del arte. Como si el arte no fuera para provocar, para dejarnos inquietos en nuestros asientos bien sea en el cine, el sofá de la casa o en una butaca de un teatro, en cualquier rincón o medio por el que lo disfrutemos. La buena cultura es para entretener, eso también está claro, pero para provocar repito, hacernos pensar y remover nuestra zona de confort. Quien no permita que eso suceda, no le interesa tener el pueblo más culto del mundo.

No a la censura.

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